Aldea de Flores de Peral en la Montaña

La brisa matinal desciende suavemente por el valle, como unas manos delicadas que acarician los aleros y las terrazas de Datan. Los bancales, dispuestos en capas, quedan cubiertos por sombras de flores, como si el tiempo hubiera escrito un poema sobre la tierra. Cada árbol y cada rama parecen nieve que aún no se derrite, o nubes caídas al mundo humano. La floración de los perales dura apenas diez días, y aun así florece sin preguntarse cuándo partir. Tal vez sea su brevedad lo que la hace aún más valiosa. Cuando los pétalos caigan, todo volverá a la normalidad. El viento de la montaña seguirá, las terrazas seguirán—solo un sueño blanco se desvanecerá en silencio.